
BUENOS DIAS
Mi alma despunta
como mana el sol
en el manantial
de las colinas ocres y verdes.
El fulgor despierta la dicha
cuando la vida despereza
y el rocío refresca el verdor de la pradera.
La noche, con la Luna rezagada,
escapa por las cumbres
cuando trinos y campanas
embelesan al valle,
a la espera impaciente del alba
para el cobro, inminente,
de un sueño de recompensa.
doctorpoeta
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