PROBLEMÁTICA PEDIÁTRICA

En cada etapa del desarrollo psico-sensorial del niño, se diagnostican trastornos de tipología peculiar:

-En el lactante, lo más frecuente es que sea un problema de vinculación con quien, o quienes, se encargan de su alimentación. En condiciones normales, la ingesta del bebé debe ser espontánea y complaciente y, en caso contrario, mejor desistir sin manifestar reacción de desaprobación, sino todo lo contrario. Consultar al pediatra si el rechazo de tomas se prolonga  durante un tiempo razonable, desde que comenzó a tenerse en cuenta esta importante advertencia.

-En  niños, a partir de 2 o 3 años, se puede desencadenar un trastorno alimentario con motivos similares a las ya comentadas para la época de lactancia aunque, el avance perceptivo les lleva a considerar al cuidador  como UN INTRUSO EN SU AUTONOMÍA; el adiestramiento en la autosuficiencia, con más o menos apoyo, hay que tenerlo muy en cuenta a estas edades.

-Un trastorno alimentario, no demasiado infrecuente en  primera y segunda infancia, incluso en algunos adolescentes, es el conocido como EL PICA que se manifiesta como un deseo irrefrenable de comer y/o lamer sustancias NO NUTRITIVAS (tierra, tiza, yeso, cal, virutas de pintura, bicarbonato, almidón, pegamento, moho, moco, cenizas de tabaco, papel y otras sustancias. A pesar de que en un 45% de casos se ha detectado “falta de hierro”, en mi opinión, por la frecuente asociación con otros comportamientos, creo que son síntomas en el contexto de un desequilibrio emocional que requiere evaluación y que, en el peor de los casos, relacionado con un trastorno obsesivo-compulsivo.

El mericismo o RUMIACIÓN, también se detecta en diferentes grupos de la edad pediátrica y se caracteriza por la vuelta al estómago de contenido alimentario NO ÁCIDO y volver a tragarlo. Es involuntario y aparece a los 15 minutos de la ingesta. Se relaciona con situaciones de conflictividad familiar y se considera como una forma de «llamar la atención» y/o de «protesta». A veces no existe explicación aparente.

-En niños mayores, preadolescentes, adolescentes y, también en adultos,  los trastornos de la conducta alimentaria más indeseables, por el sufrimiento que generan y por su morbilidad universal (“pandemia”) serán objeto de un comentario aparte: me refiero a la polifagia y obesidad mórbida, anorexia y bulimia.

Dr. Antonio C. Rodríguez Armenteros

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.