REFLEXION EN AYUNAS: DESASTRE EN EL CAMPO. MINISTRO: «Lo que sí es verdad es que hay que hacer algo» ¡Jóder!

Se frena mi intención de escribir pensando en que pudiera ser anacrónico mi mensaje y que no tuviera “sitio”. No sé, pero algo necesita el mundo porque no está sobrado de felicidad. Creo que la política se empeña en bloquear todo atisbo de optimismo, a la vista del estrepitoso fracaso de los sistemas aplicados y ¿por qué no podría ser la poesía la panacea de la sonrisa?. Grandes hombres y mujeres de estado han destacado como maravillosos-as poetas, que gobernaron desde el sentimiento y no desde el interés ni desde la estrategia del embrollo. Esperanzador sería que los telediarios incluyeran al cierre, un poema de amor para «blanquear» con dulzura, los nubarrones de la información. Seguro que se inocularía un poco de positividad en el sobrecogedor pesimismo que, la resignación intenta superar con la manida rogativa de la señal de la cruz parafraseando aquello del «que nos coja confesados».

doctorpoeta