Denostar a una persona afable, culta, buen hombre, magnífico servidor público, paradigma de la ecuanimidad, es reaccionar, con despecho, a un grave complejo de inferioridad, con respecto a él. Allá ellos, que también me van a ladrar. Estoy seguro que «saltó» porque tuvo motivos
doctorpoeta. Sibilino me dirán, pero me sale del alma
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