Y NADA ES
¿Arrancaré el pifostio como hace el calendario con los días más ominosos?
Amainará el poniente, que arrasa
y podrían cerrar los labios separados de mi herida.
El alma anonadada, hoy se atreve,
lo perdido, en el renuncio, lo presiento repescado.
Ya luce el sol, sin malicia concebido,
y podría quemar, en un instante, tu costado
Y frente al mar, me dirás: ¿Cómo he podido
azotado, malherido y sin brújula perdido
llegar a puerto con las velas destrozadas?
Y una voz que, en alto, me dirá: ¿No sabes nada, sobre si alguien te ha ayudado?
El mismo viento que dejó tus velas rotas, hoy ha rolado
y graznan sobre el mástil, las alegres gaviotas.
doctorpoeta