Aquel bajonazo que sufrí, de vez
en cuando, solivianta mi memoria…
Fue de golpe;
se agotaba mi algún sitio
que mi demás,
en vano, compensaba;
y mi vida, que de un hilo colgaba,
respiraba de ese aire
negro y triste,
donde el luto le gusta distinguirse.
¡Nada vale para ahora
aquel pasado;
el presente es un tris
que tiene prisa
y el futuro va a ser conmigo,
muy honrado,
con su augurio, hasta el alcance
de mi vista,
de ilusión, entusiasmo y mucha dicha!
doctorpoeta, buenos días, lo quiera Dios.