No todo pasó….
Y es que, después del «momento»,
se tiende a disgregación;
vuelve uno a ser muy suyo
y cada cuál a su cuestión.
Pero en este caso no:
él escribiendo un poema,
ella borda un corazón.
¡Qué arte, el de dos amantes
que, tras sexo con pasión,
no han perdido ni un instante
y siguen haciendo el amor.
doctorpoeta.
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