
CENA LIGERA
Bostezando, se me ocurre otro relato
cuando un verso, hace un instante, hube
cerrado.
Me despejo y se me avisa voceando,
que, un caldito de verduras, me han dejado
advirtiendo
que lo puedo tomar frío, si me tardo.
Ipso facto, me he sentado jadeando;
tomo el asa de la taza, con cuidado
y, enseguida de engullirme el primer trago,
las papilas de mi lengua se han quemado.
¿Seguiré con otra estrofa si me enjuago?
¡De momento, mi rapsodia es largar “tacos”!
doctorpoeta, feliz descanso
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