JUGAR A LA GUERRA

En tu infancia y su tristeza,

bloqueada la ilusión,

se esfumó el dulce juego

de tu sueño:

¡trance funesto!…¡pudo ser goool!

y ¡fue expulsada la inocencia!

¡Qué castigo tan brutal y aterrador!

¿Hubo motivo? Muy herido,

te preguntas la razón.

Se truncó el estirón de tu existencia;

y, a tu empeño

de saber un argumento, te expliqué:

Supiste lo inexplicable…

desde el pecho congelado

hasta tu frente,

en tu orgullo, se tramó,

resarcirte de la ira y  del desastre.

Con hombría,

más crecida que tu planta,

avanzaste por la senda del horror;

viste un hueco

en el desierto de despojos

y un disparo,

a aquel cobijo, te llevó.

La sonrisa, enjugaba tus gemidos

y tu oasis,

tahur de salvación,

con olores a ceniza resabiada,

junto al lecho de una mina,

te acogió.

Vi tu alma, entre flores de sequía,

sobre un cuerpo,

sin apenas complexión,

más arriba del empeño y del fracaso;

más excelsa

que el linaje y el rencor;

más serena

que mi odio y mi impotencia

y ¡tan sublime,

que, con honor, se emancipó!.

doctorpoeta reclama ayuda, para luchar contra la pobreza y la injusticia, particularmente, allá por donde no se para de escupir (por no utilizar otro verbo) en la cara de tantos niños y niñas inocentes, en todo el orbe.

¿Cuánto vale despertar una sonrisa en el semblante del horror?

¡Mundo! ¿Te has declarado culpable? ¡saca tus manos bien fuera!

¡SACA TUS MANOS BIEN FUERA!