El hipócrita realismo, de alas
rotas,
se pudiera compensar
con la suerte paralela de los
sueños.
y es condición, sine qua non,
tener el don de volar.
¡Aferraos a las alas porque,
padecer de insomnio,
que en la realidad se instala,
es como el yermo arruinado,
que es imposible labrar!
Tocando a misa…
doctorpoeta