AMARRADO AL DURO BANCO
La aguja, de mi norte,
su ley infringe.
Cuando se gripa su avance,
mi firmeza tambalea
y mi rumbo marcha a pique.
No es rebato;
es vorágine y deriva.
La quietud, de mar en calma,
desvanece
y, al vaivén de la galera,
mi destino languidece…
Requisando, en la bodega,
una botella encontré;
y en un folio de papel,
unas letras fui a poner;
Por la mar, frotando va
por si la puedes leer,
antes de la Navidad
y se nos quiera buscar.
doctorpoeta,
p/d sabes que por ti lo haría,
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