
Lleva al sitial de mi vida,
arrinconado en los sueños,
tu mano abierta y tendida
para llevarme a tu cielo.
Porfiando con el fuego,
me atormento en pesadillas,
sin poder salir de ellas;
como un loco, yo te busco,
¿dónde estás que no te encuentro?
Y cuando a voces te llamo,
en tu silencio te quedas…
¡Muy temprano me despiertas!
doctorpoeta, feliz jornada
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