
DEL ESPETO AL VINO AÑEJO
Vuelvo a la barra del bar
y, en grata conversación,
un vino «añejo» es pretexto
para un buen queso manchego
y unas tapas de jamón.
Es la charla muy amena,
alguien me pide un recuerdo
y como voy con lo puesto,
pido un boli a «Gorrión»
y escribo, en la servilleta:
Que avanzada la «ligá»
se exalta el «amor a Dios»
y no pocos, grandes poemas
(también cutres y «gansás»)
de la índole que fueran,
buena, mala, regular,
o poso de papelera,
con «voluntad» se escribieron,
encima de un mostrador.
doctorpoeta
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