
Los controles obstétricos de embarazadas alcohólicas determinan, prácticamente en todos los casos, retraso irrecuperable del crecimiento del feto, que conlleva a lógico retraso del crecimiento en el recién nacido, incluso en los partos a término del embarazo; la microcefalia o cráneo pequeño, conlleva deficiencia mental. Son, muy frecuentes, otras alteraciones anatómicas en cráneo y cara, con deterioro funcional y estético, como párpados de apertura pequeña (como si les molestara la luz), estrabismo, mandíbula reducida, labios pequeños con aspecto de “boca de pez”. La patología articular es constante, con anomalías de la función de algunas articulaciones, que pueden conllevar a una limitación de por vida e, incluso bloqueo articular y deterioro progresivo y permanente. Los dedos “gordos” de los pies, de tamaño aumentado y aspecto rudo, son característicos.El síndrome de abstinencia, aparece, con menos frecuencia que en otras drogadicciones, aunque se han descrito casos con importante sintomatología neurológica, como llanto continuo e inconsolable, vómitos, rechazo de tomas de alimento, agitación, interrupciones frecuentes del sueño, requiriéndose para su control paliativo, el uso de barbitúricos y antieplilépticos.
Antonio C. Rodríguez Armenteros
Comentarios recientes