Apagándonos la luz,
vuelve la noche gris
y se deja ver la cruz,
al amparo de un desliz,
Levanto mi vista airada
y apretándome las
manos,
clamo que el cielo se
abra,
que todos los luceros,
salgan
y que recen los cristianos
a su baza iluminada
pidiendo la redención.
doctorpoeta