
TRAS EL CLIMAX, ME DORMÍ.
Cuando la luz se apagaba,
en nuestra estrella lejana,
la modorra llegó a mí;
«mordí el polvo», me caí
y ronqué bajo la cama.
Hace un rato desperté,
al primer rayo de sol
que se coló en la ventana;
aprisa me puse en pie
y hacia ti me abalanzaba,
cuando reparaste en mí
antes de lucir el alba…
¡Ya repican las campanas!
doctorpoeta
Comentarios recientes