
Dejo la noche sin ganas;
me place seguir durmiendo.
Me incorporo al mundo
amargo
y me cuesta vestir mangas,
pantalones y un señuelo.
Porque la vida es un fiasco,
tengo que engañar, despierto.
Dormido, todo es sincero:
la pasión, es rojo intenso;
la vacuna, un caramelo
y, por ropaje, uso alas
de planear por los sueños.
doctorpoeta
Comentarios recientes