
Ten confianza y espera
en el País de la Vida
que hipnotizando a los vivos
nos quieren robotizar;
pero hay poco que temer
y de temblar no hay motivos:
es suspirar, la medida,
contra el horror de este mal.
Un refugio construiremos,
blindado del mal de inquina,
donde soñemos los dos.
¡Desconectará el amor
de circuitos y bobinas
y empapados de sudor,
por promesas, mil caricias
y un deseo «demoledor»
que, al final, satisfaremos
sin pulsar ningún botón!
doctorpoeta
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