
DÍA MUNDIAL
Desde que, al amanecer, salió,
le anochece al pescador
con el fervor de un gran día;
rema por la mar bravóa
y, el resplandor sideral
se estremece el corazón:
Subió fuerte la marea,
porque, la Luna quería
dar un beso al marinero
y, por la fuerte atracción,
ante la cara llegó
y, aún, se besan todavía.
A mediodía, lo intentó;
fue imposible la osadía
pues, faenando, no atendía,
y el pleamar se estancó
porque protedtaba el sol.
doctorpoeta
Comentarios recientes