A ti me entrego, me encadenas y somos

uno:

me llevaste de la mano a tu aventura

cuando, zombi y derrotado,

confinaste, con un beso, mi amargura

Eres roca de refugio, un alcázar donde vivo 

y contigo, en tu alma, bien hallado,

sueño libre, encadenado a tu suspiro. 

Porque eres el brocal donde me apoyo,

en mis obras voy narrando el fiel auxilio,

tu dulzura, la renuncia por los tuyos 

y el amor, sincero y puro, 

que se fuga de tu celo y yo recibo. 

doctorpoeta

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