
ALGO RARO, CUANDO MENOS
El relato de las crisis sanitaria y socio-económica, depredadoras del equilibrio, me lleva a sospechar (creo que hasta convencer) que, lejos de parecerme sincero, lo interpreto, más bien, como la tapadera vendible de lo que se pueda estar cociendo en la trastienda. Por muchas vueltas que le doy, desde mi cogitación de respuestas, me parece que podría ser más que una vulgar, aunque ingeniosa, engañifa inoculada con intencionalidad, tal vez, al servicio de intereses espurios. Los funestos acontecimientos, que parecen hipotéticamente interrelacionados, van dejando, a su paso, un tufillo picante de TACTICISMO fríamente calculado, hecho que es inusual en la forma de presentación, por inesperada, de las genuinas contingencias naturales.
Mi imaginación compara estos movimientos, que parecen ejecutarse al albur de un plan algorítmico, con las analógicas maniobras del generalato, catalogadas en las «Ciencias de la Guerra».
¡Ojalá fuera rebatido, como erróneo, mi supuesto mental, en cuyo caso tendría que quitarme el sombrero tras una airada petición de disculpas, al tiempo que considero que, tanto las tesis difundidas hasta ahora, como el contenido de mi exposición, son equivalentes en cuánto a sus bases argumentales!
doctorpoeta