
¡Intruso juez de mi mensaje
que, sin ser destinatario,
se ha arrogado rebatir
lo esencial de mi quehacer!
Inepto como censor,
es de talante soez
y pervierte el debatir
con petulancia y escarnio.
Arrincona mi decir,
pero yo busco otro sitio
mucho más lejos de él,
y consigno mis versiones
para quien lo tenga a bien.
Abiertas las ilusiones,
me permito sugerir
que encausemos el horror,
la violencia, los rencores,
la pobreza y corrupción;
el desprecio a los mayores,
la perfidia, si eres joven…
Y lo que puede ser peor:
¡Que clavado en el madero
me atraviese el corazón,
y desangre por el suelo,
pero habrá resurrección!
doctorpoeta
doctorpoeta
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