SALVOCONDUCTO

Fue un otoño; coincidimos

de imprevisto.

Deslumbrante, destacabas

y hacia ti fue mi mirada

en avance explorador.

Yo quedé en la retaguardia,

oteando tu reacción;

me guiñaste

y entendí el salvoconducto

para entrar en tu ilusión.

Tras la mirada, tu alma,

de par en par se me abrió

y a galope de un suspiro,

irrumpí en tus sueños yo.

doctorpoeta

Doctor Poeta

Compromiso esencial

La poesía como moneda de cambio

Sensibilizado con quienes más sufren el hambre y la injusticia — especialmente los niños y niñas del Tercer Mundo —, doctorpoeta ofrece su obra a cambio de un donativo libre y voluntario.

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