
Fue un otoño; coincidimos
de imprevisto.
Deslumbrante, destacabas
y hacia ti fue mi mirada
en avance explorador.
Yo quedé en la retaguardia,
oteando tu reacción;
me guiñaste
y entendí el salvoconducto
para entrar en tu ilusión.
Tras la mirada, tu alma,
de par en par se me abrió
y a galope de un suspiro,
irrumpí en tus sueños yo.
doctorpoeta