
ESCRIBO, Y…
Dejo el poema aparcado;
porque una estrofa reclama,
tener muy cerca tus labios,
quiero posar a tu lado
Cuando te acerco los míos,
dejando la rima a un lado
se disparan los latidos.
¡Qué sensación la vivida
en un beso retorcido!
La poesía, en carne y hueso,
más que, belleza, suscita!:
La emoción y el sentimiento,
vibran en palabra escrita;
mas, si hablan los sentidos,
la pasión sale esparcida:
Vista, oído, olfato y tacto
en recital de sorpresas ,
saborean, con encanto,
fina piel “sabor canela”…
Y, ufano, vuelvo a mi mesa,
el papel me está esperando;
borro, corrijo y añado
dócil, la pluma, se presta
a plasmar lo inesperado
en mi adobado poema.
doctorpoeta