
El instinto sexual es un impulso natural que, por sí mismo y de manera irracional, no busca su satisfacción por la vía del sentimiento: no se detiene para diferenciar rasgos de la personalidad de nadie, sino que trata de buscar un organismo por azar, situado en el punto de mira. Moldeado por la razón, canalizado y dosificado hacia la dación consentida, serían complementos imprescindibles para alcanzar un sexo incruento, placentero y eficaz. El desborde de su cauce, explicaría los comportamientos incívicos, aberrantes, delictivos y/o psicopáticos.
doctorpoeta
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