Cuando el clamor de la tarde
cede, a la noche, su sitio;
la luna baja a mi calle
y el sol marcha a su retiro
tras la jornada agobiante,
con el corazón tranquilo
todo el tajo de mi pecho
es, si acaso, algún suspiro.
doctorpoeta, feliz descanso
Cuando el clamor de la tarde
cede, a la noche, su sitio;
la luna baja a mi calle
y el sol marcha a su retiro
tras la jornada agobiante,
con el corazón tranquilo
todo el tajo de mi pecho
es, si acaso, algún suspiro.
doctorpoeta, feliz descanso