
RESIGNADOS AL MANÁ
El clientelismo político es la consecuencia de un interesado voluntarismo por parte de los titulares de cargos políticos, basado en la concesión de prestaciones y subvenciones a aquellos grupos sociales que, o bien sufren una acuciante necesidad o bien, están constituidos por advenedizos, adoctrinados, muchas veces sectarios, otras veces esnobistas, con quienes se estructura una base electoral.
Esta «hoja de ruta» dejaría de tener cabida, en una sociedad con adecuado equilibrio socio-económico pasando, necesariamente, por un buen nivel cultural y creativo, capacidad discriminativa y actuaciones basadas en el estímulo para “ir a buscarlas” y no caer en la inercia de “verlas venir”.
doctorpoeta
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