
-¡»Pero mami! ¿Qué sucede?
¡Necesito bienestar
y me están haciendo daño!
¿Es que hice mal a alguien?
¿Quién decide que sea reo?
¿Con mi vida he de pagar
por el mundo, que es culpable?
Me musitas que es la ley
y noto que estás llorando;
y las leyes, ¿quién las hace?
Alguien que, en fuera de juego,
coló un gol inapelable.
Piensan que yo nada espero
y ¡soy un ser anhelante!
De ensueño, son mis deseos:
mamar en tus pechos, madre;
eructar en tu regazo,
sentir tu mano en mi espalda,
hasta que expulse los gases.
¡Entre sábanas de encaje,
dormirme en la cuna, quiero,
cuando, de mamar, me sacie
y una nana, tú, me cantes!
¡Ponedme de nombre Anhelo!
doctorpoeta