¿ES ESO, LO QUE QUEREMOS? EL MANEJO DE LOS IDIOTAS
El indeseable efecto, insoluble salvo una adecuada terapia, del «anzuelo» de la idea perseverante para lanzarlo a la gente normalmente cuerda y sensata, es que sus lances hacen que «pique» el cuerpo calloso que, como la cocaína, provocan su disección. El temible síndrome, consecuencia de la destrucción de las estructuras neurológicas y en este caso concreto de cebo ideológico en el que la idiocia nunca falta, «está servido» para depredar.
@doctorpoeta