Es frecuente, cuando se ama de veras, buscar soledad y escuchar una voz interior que reanima recuerdos; vivencias ocultas que, de pronto, el silencio nos las vuelve a traer.
La impronta del ser amado, que nunca se fue, siempre estuvo presente en mi corazón, pero ahora me habla, musitando en mi alma, desde el mismo lugar que, por siempre, habitó…
Quise estar solo, un rato,
y pensando, en tu y yo, vivir que aquí estás.
En silencio, escuché, una voz interior,
que lo nuestro narró.
¿Nuestra historia de amor tendrá prescripción?
¡Pero no; renació su interés!
Del mar del silencio, la resaca, al volver
abriendo mis ojos, de tus besos, me habló.
Y me dices, soñando,
que regresas al tiempo que nunca esperabas
¡Cómo siento tu voz, tus caricias, tus sueños,
que me llegan al alma desde tu corazón;
atizando el murmullo, que esperanza me daba.
Vuelve a mí;
a ocupar el lugar que gratis te di;
Tráeme, del silencio, en que estás,
aquellas diabluras que creí ya olvidadas.
Y es milagro de amor, que te siento en silencio
en el dulce lugar, donde alzas tu voz…
doctorpoeta