Se frena mi interés por escribir, pensando que, mi mensaje pudiera ser anacrónico, o tal vez fuera de lugar. No sé, creo que algo necesita el mundo, pues no está sobrado de felicidad. Parece interesar a la Política bloquear todo atisbo de optimismo, a la vista del estrepitoso fracaso de los sistemas aplicados. ¿Y por qué no podría ser la poesía la panacea de la sonrisa?. Grandes hombres y mujeres de estado han destacado como maravillosos poetas. Esperanzador sería que los telediarios incluyeran, al cierre, un poema, aunque fuera triste, para no desentonar, y recitado con la prisa de un comunicador en el momento del cierre.
doctorpoeta