
PENSANDO EN TODO
¿Podría haber sido yo
un deseo deseado?
¡Hay que ver, que cosas pienso,
taciturno y preocupado!
Fui, seguro, muy amado;
sometido a algún quebranto,
azaroso, pasajero
y, sólo uno, despiadado
(menos mal que ahora lo cuento)
También preciosos momentos
de optimismo y entusiasmo;
las ganancias suficientes,
sin derroches, “pal apaño”.
Los amores, muy fervientes:
los percibo entre mi gente
y en quienes buscan mi lado.
Entonces ¿fui deseado?
La respuesta es pertinente,
aunque seguiré indagando;
creo que la llevo inherente
desde que estuve mamando
y lo que llaman complejos,
de momento, no han llegado.
A todos feliz descanso.
doctorpoeta