
Tú, yo y seremos muchos más:
-Una pena sin consuelo.
-Un guiñapo que se arrastra por el suelo
-Un tarado, por la chusma, adoctrinado;
-Una estrella que, brillando, se ha
apagado.
-Un payaso, por su llanto, señalado.
-Un bañista de aguas bravas en verano,
que se obstina en mantenerse, con las manos
y la furia subestima y zarandea…
Aunque vana, venturosa fue mi playa,
clausurada, más allá de la sospecha,
y, atizada por la mar gruesa del recelo
fue acotada, a mi usufructo, por traviesas.
Es de día cuando recito mi lamento
y de noche, cubrirán de arena fina,
donde yazga el sentimiento,
la nobleza del recuerdo,
tanto amor que fue locura,
y la brisa prodigiosa de los sueños
doctorpoeta
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