Casi nada, fue un instante,
pero creo que me ha mirado
y me ha emocionado tanto
que, envuelto en su lloriqueo,
nunca recibí un regalo
que me llevara, con ansia,
a desatar, loco, el lazo
para meterlo en mi alma
y, para siempre, guardarlo
A mi preciosa nieta María
doctorpoeta
Comentarios recientes