
NUEVA CÉLULA SOCIAL: PUTA MIERDA
Al confinarme en tu olvido,
olvidas también que tú,
surgiste de un bello engendro:
mi cuerpo, que te dio a luz,
y mi alma, que te dio aliento.
Ahora, en tu juventud,
decides cubrirte el rostro,
esconderlo a mi tormento,
cegarlo hacia mi salud
y «limpiarme» el monedero.
La nostalgia me apalea
porque sabes que te quiero
(nunca dejaré de hacerlo)
y tus gestos me reiteran
que un frágil paria eres tú
y la culpa es del momento.
¡También soportas tu cruz,
y saco fuerzas de flaqueza:
haré lo que tú, me niegas:
voy a ser ser tu cirineo,
cuando subas el talud!
doctorpoeta