
VENCERÉ
aunque tenga que encender mi propia hoguera,
aunque nadie ponga venda a mi desangre,
aunque vuelen mis cenizas por el aire,
aunque no se pierda, en la basura, mi miseria,
aunque afloje mi pasión que tanto arde
aunque el cuello se me salte de avivarme…
¡Amanece y me ajusto la armadura de combate
aunque la lanza o, más bien, la fuerza de mi brazo,
es mojigata y no podría lisiar a nadie!
doctorpoeta.
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