
ARREBATO TÓXICO
¿QUÉ TAL?
Desde mi óptica, tal vez con enfoque psicológico, “la cagas mogollón” al tapizar las horas bajas de tu ego, con la risa sardónica y la soberbia de los “coletazos” dialécticos que, creo, no hacen sino rasgar sobre tu propia herida. Sólo podría consolarte ese llanto «misericorde» que sólo se mueve desde ese rincón del alma donde se generan respuestas emocionales proporcionadas y veraces y no aquel que, junto al «abrazo del oso», fue exhibido en el «protocolo» de tu debut institucional y que me pareció, simple y llanamente, una arbitrariedad mediática.
doctorpoeta
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