
Creíame dueño y señor
de la tierra y de sus planes:
puse sombras para el sol,
en aguas bravas canales
y para calmar al mar,
hice diques y bancales.
A ti te busqué un lugar
a salvo de tempestades
pero la fiera surgió
que tu recinto allanó:
Al soñar sin previsión,
cuando quise reaccionar,
ya fue inútil, ¡llegué tarde!
doctorpoeta