
¡TRAS LA SIESTA, ESTIRAMIENTO!
Aprovecho una tregua en la pereza para ver a Dios en la sensación de sentirme útil y en la firme decisión de saludaros con un beso, con más fuerza aun que los anteriores
Afrontad con ilusión la realidad de otra tarde que, ¿por qué no,, podría ser crucial?
doctorpoeta