
Megido: Que se puede visitar, es cuestión de pedir cita; aunque, es cierto, ¡escrito está!
Nunca más tu corazón invadirá sus ruinas porque existe este lugar en el que se impone el «mal» sobre el malogrado «bien” que doblega las rodillas. Pero Jesús resucita: la concordia es prioridad; ¡por Dios ni una muerte más! y, por menester, te envía.
doctorpoeta
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