Por ti, me he callado…
En tu mirada percibo el latido del mundo, que hace pausa, al mirarme. No quiero escarbar más allá de tu mente fecunda, donde empieza mi sueño de dormir en tu alma y donde, ufano, me siento un hombre de amor.
Si me bajo de ti y ofuscado despierto, voy muriendo en mis celos de angustia, lacerado mi honor.
La brisa acaricia, besando mi sombra y mi canto se pierde en el dulce camino que conduce hasta el cielo.
Canción en silencio, que dirijo hacia ti ¡Óyeme, por favor! ¿Es ésta la hora oportuna de entrar en tu alma?
¡Campanas del alba y un gallo tenor!
doctorpoeta
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