
TRAICIONERO E INTRIGANTE
Lo irreal, es verosímil;
lo inverosímil, real:
Nunca existe claridad,
pues, casi siempre nos llegan
las mentiras más infames;
puede que también verdades,
pero como está el percal,
ser incrédulo es la clave.
En lo que respecta a mí,
cada tris hago un intento,
«sin tenerlas muy conmigo»,
de acercarme a alguna luz,
pero las sombras me invaden.
¿Cuántas veces me pregunto
por qué el ente que fui yo,
es ahora por gravamen,
un guiñapo en un erial?
No me encuentro, ni lo espero
y resbala la pregunta
por la cruel profundidad.
Mis recelos lanzo al aire:
¿Dominado el orbe está,
por alcistas «intrigantes»?
Y si ello se afirmara,
¿resarcir la humillación?
Para empezar a apostar,
cribad los tubos de ensayo
de residuos infectantes
y que, ahora y nunca más,
nos manejen como un hámster;
lo mejor, después vendrá,
cuando todos se percaten
que, esto, ahora está muy mal
y está al alcance su arreglo
Creo que ¡Mazón dimisión!
es un clamor hacia el cielo
y me parece muy bien
aunque, también, al tropel,
hay que cargarle el «mochuelo»
que no solo falló él
doctorpoeta.