SE LA METIERON DOBLÁ
Por camelo, un caramelo,
de aquellos de reciclar.
¿Y dónde para el dinero?
¡Que yo sepa, no lo queman,
ni lo tiran a la mar;
si nos falta es que no está
y lo tiene un marrullero.
¿Cumple pena el ser
humano?
¡Sufre, intacta, la condena!
Su candor lo ha traicionado,
cuando creyó que era Dios.
Como el Padre quiso ser
y el demonio, con fruición,
lo capturó con sus manos
y, al Infierno lo llevó,
con cadenas en los pies,
y ningún derecho al paro.
doctorpoeta
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