POR DELANTE Y POR DETRÁS
Miro, con vergüenza ajena,
por el rabillo ocular,
cuánto sufren las estrellas
cuando, en el cosmos se arrean,
por conflicto sideral.
Y debajo de aquel duelo,
se queja la humanidad
de aguantar un revolcón,
que es peor si no se espera,
por los cuernos de un cabrón.
¿Hará el quite algún torero,
extenderá el manto Dios?
doctorpoeta

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