Aunque amanezcan gripados
los relojes por el mundo,
el tiempo no se detiene:
avanzando los segundos,
por el ciclo de los días
y, aunque sin mirar la hora,
nos enreda en su andadura:
En el azar, te involucra
en las cosas de la vida,
sea en el manto, o en las caídas;
en el lodazal del mal.
o en el bien, con mucha prisa.
En el riesgo de avanzar,
en compañía o soledad,
con penas, o con sonrisas;
también en la Navidad.
doctorpoeta
