¡Mi Manchuela, noble y bella!
Me fascina comprobar
que el olivar te abanica
esparciéndose la brisa,
desde el Puerto, hasta llevar:

Fresquito a tus calles rectas,
aroma a aceite y pinar,
el aliento a la besana
y un repique de campanas
de la Iglesia de San Juan.

A mi amada «patria chica» de la que me enamoro en cada instante

doctorpoeta

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.