
Va mi cuerpo con tu alma,
el motor con que se mueve.
Lleva con ella su suerte
por el norte o por el sur;
hacia el este o el oeste.
De la mano, por el orbe;
por el río, contra corriente,
por el mar, en camarote,
por la llanura, trotando
y jadeando en el monte.
Por el cielo, Dios mediante,
cuando el sueño lo requiere,
con alas vamos volando,
hacia el estrato más claro
donde el eclipse está ausente.
doctorpoeta