
Tu brújula, oxidada,
su ley infringe; se gripa.
Tu mesura tambalea
y, del rumbo te desvías.
Es rebato,
es vorágine y deriva:
la quietud de mar en calma,
desvanece;
la envilece el recelo de tu
huida
y tu vida, hasta entonces
comedida,
para siempre, se fue a pique
doctorpoeta
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