
La ineducada incontinencia retórica, la negación de la asertividad (el deplorable, antipático y autoritario, «no es no») y la ineficacia de nuestros políticos (salvo honrosas excepciones) ha logrado que, el término POLITICA, suscite reacciones de repulsa, desprecio e hilaridad y no, de respeto, admiración y gratitud, como debiera.
doctorpoeta.