La práctica sexual tiene, su base biológica, para dar respuesta fisiológica a estímulos mentales, emocionales y físicos. Pero lo sexual debe aportar, a los practicantes, mucho más que la importante función biológica, porque también incorpora misterio, sin importar descifrarlo; emoción, que hace sublimar el ánimo, y lenguaje que trasciende a las palabras.
No se debe, NUNCA interferir, con atavismos, temores o reservas, en la dicha del momento, porque gozan cuerpo y alma. Si existieran una o varias de estas insolencias, mejor sería jugar al parchís.
doctorpoeta
Comentarios recientes